lunes, 19 de octubre de 2015

Mundo de palabras
Maite Salmerón




Conozco a una mujer que sueña que las frases se le presentan por las noches para pedirle ayuda, los singulares no entienden a los plurales, los sustantivos quieren ser calificados, los sintagmas desean soltar elementos lingüísticos, la síntesis quiere desarrollarse, las frases mudas quieren alzar su voz. Hasta la palabra "pez" se sorprendió cuando ella le confirmó que era un sustantivo o un nombre pero que el pez es el animal que nombramos con la palabra pez.

Ahora a esta mujer le llaman la mujer loca pero es más cuerda que muchos que andan por ahí sin medicación. Ella siente que las palabras son tan mágicas como el agua del planeta. Las palabras encadenadas e hilvanadas con sentimientos armoniosos pueden enamorar como un arco iris en la plantación. Las palabras en lágrimas tristes pueden llegar a provocar amargas inundaciones. Las palabras, como el agua, mueven molinos que pueden matar aunque luego regresen humildes al fondo de la tierra.

Hay palabras que pasan inocentes pero que llegan de las entrañas. Hay palabras que fertilizan la sed del que las busca y palabras que forman nubes de algodón en un niño. Hay palabras que sueltan chispazos enérgicos destrozando con su ego un muy sensible corazón.

Ella, la mujer loca cuerda teme a las palabras que pueden salir de bocas que no reflexionaron antes, aunque entiende que todo no se puede pensar de inmediato. Ella prefiere mimar con sus manos, besar con sus labios, abrazar fuerte a diario y hacer guiños cómplices a todas esas palabras abandonadas.



Maite Salmerón



 Maite Salmerón | Escritora
Share This

3 comentarios:

  1. Un texto de gran belleza Maite. Esa mujer me cae muy bien.

    ResponderEliminar
  2. Qué texto tan bonito. Enhorabuena, Maite, me ha encantado. Un saludo.

    ResponderEliminar