viernes, 6 de noviembre de 2015

Los antiguos griegos
Martinowsky


Parecía que los filósofos griegos estaban ya superados y que sólo decían incoherencias: que si el cosmos se compone de cuatro elementos (agua, aire, tierra y fuego), que si existe un mundo de las ideas y otro real, que si la tierra descansa sobre una tortuga... y cosas por el estilo. Se estudiaban como curiosidades históricas pero sin aplicaciones en la vida real.

Pero resulta que algunas de sus ideas son mucho más modernas de lo parece y su actitud ante la vida puede resultar muy interesante. Filosofía significa amor a la sabiduría pero también es una actitud vital o forma de ser. Los filósofos griegos aspiraban a liberar la humanidad de sus miedos (a la enfermedad, la soledad, la muerte, la pobreza...) . Fueron los primeros que aplicaban  una especie de psicoterapia.

Enseñaban a alcanzar la independencia y la libertad interior, a no hundirse por el dolor, por los fracasos del pasado, por las preocupaciones del futuro o por los golpes del destino. El filosofo debía aprender a mantenerse siempre en el presente, sin preocuparse por el futuro incierto. No era un estado definitivo y duradero sino algo penoso de conseguir, con altibajos y momentos de pérdida de la lucidez. Su concepción del valor de la riqueza debería ser de obligada lectura para muchos de los brokers sin sensibilidad de la Bolsa de New York.

Repasando algunas de sus frases se observa que tienen una enorme utilidad para la vida diaria: “el momento es tan valioso como toda una duración infinita”, y pensarlo es un remedio contra la apatía". “Cada momento de la vida humana merece la pena y es digno de nuestra atención plena”.

Enseñaban el arte de disfrutar de la vida. Tal vez sea conveniente volver a ellos de vez en cuando, y un absurdo quitarlo como asignatura en la formación de los adolescentes.



 Martinowsky | Filósofo y Escritor


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1 comentario:

  1. Si esta asignatura se pone optativa, seguramente, no serán muchos los que la cojan. Conforme está planteada, hoy en día, no es muy grata y eso es lo que provoca desencanto. La filosofía va camino de desaparecer. Todo cambia, pero no todo cambio es bueno. Me da pena. Pero como me gusta dar la vuelta a las cosas y quedarme con la parte bonita, creo que tal vez, si dejan un hueco en este campo, sea el momento de retomarlo y adaptarlo a nuestros tiempos. Con la mejor manera de explicar y proceder que sólo personas como tú, Martinowsky, pueden conseguir. ¡Ánimo en esta nueva empresa!

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